La recogida de basura puerta a puerta es rentable

Es el día de Nochebuena y los vecinos de Vilablareix (Gironès) tienen que cambiar sus hábitos, y no solo por los ágapes navideños. Para minimizar molestias a los ciudadanos y los trabajadores del servicio de basuras, el alcalde del municipio, David Mascort (ERC), ha decidido cambiar a las tres de la tarde el horario de recogida de residuos. Un día normal los habitantes del pueblo tendrían que haberlo hecho entre las siete y las ocho. “No pasa nada, solo tienes que amoldarte un poco”, explica Maria Àngels, vecina del pueblo.

Es martes y hoy toca sacar a la puerta de casa los envases. Cada día de la semana tiene asignado un tipo de residuo: orgánicos, papel y cartón, residuos no aprovechables (RESTA) y envases. Y los pañales, todos los días. Este municipio, junto con Olost (Osona), ha sido el último de los 106 ayuntamientos —Cataluña tiene 946— que han implantado el sistema de recogida de residuos puerta a puerta. Este modelo se basa en la recogida selectiva de los residuos en el que los ciudadanos son los encargados de separarlos. Pero en lugar de depositarlos en contenedores lo hacen en frente a su casa de acuerdo con un calendario y horario establecido por los ayuntamientos.

En Vilablareix desaparecieron los contenedores de las calles el pasado octubre. “Después de ver cómo funcionaba el antiguo sistema, queríamos mejorar el sistema de recogida así que decidimos que había que cambiar de modelo”, argumenta Mascort alcalde del pueblo por ERC. Desde entonces, los cerca de 2.500 habitantes del pueblo dejan sus bolsas de residuos en la puerta de su casa en vez de depositarlas en los ya extintos contenedores municipales. Ya son más de 300.000 los catalanes que han tenido que adoptar este nuevo hábito. Un crecimiento cimentado desde el año 2000, cuando Tiana, Tona y Riudecanyes dieron carpetazo a los contenedores. (...)

(...) El sistema puerta a puerta, además de un menor coste económico, supone también un alivio para el medio ambiente. Tost ya ha avanzado que el plan de residuos de Cataluña para 2020 prevé alcanzar un 60% de residuos recogidos de forma selectiva, lejos del 39% del pasado año.(...)

(...) La implantación de este sistema ha causado revuelo político en alguno de los municipios. Vilassar de Mar (Maresme) adoptó el sistema en 2003 cuando estaba gobernada por PSC y ERC. Cinco años más tarde, CiU ganó las elecciones municipales con la vuelta al contenedor como bandera. “El puerta a puerta hace de los ciudadanos esclavos de la basura”, asegura Joaquim Ferrer, alcalde de la localidad, quien reveló que las cifras de reciclaje llegaron como máximo a un 56% durante cinco años. Ferrer llegó a visitar en 2010 Usurbil, municipio de Guipuzkoa en el que Bildu instaló el sistema, para hacer campaña contra el puerta a puerta. “Pedimos no politizar este modelo, no debe haber reproches”, asegura Cruz.

Fuente: El país